Estados Unidos ha iniciado la transferencia de detenidos vinculados al grupo Estado Islámico (EI) desde el noreste de Siria hacia instalaciones seguras en Irak, según informaron el miércoles tanto el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) como fuentes iraquíes y sirias. La primera fase de la operación incluyó el traslado de 150 presuntos miembros de EI desde la provincia siria de Hasaka a centros de detención bajo control iraquí, según detalló CENTCOM en un comunicado. El plan contempla la transferencia escalonada de hasta 7.000 detenidos en total, una medida que busca evitar fugas que puedan suponer una amenaza directa para Estados Unidos y la seguridad regional.
El traslado ocurre en un contexto marcado por la retirada de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) de varias zonas del noreste sirio, tras un acuerdo de alto el fuego con el gobierno de Damasco. Las fuerzas gubernamentales sirias asumieron el control del campamento de Al Hol, que alberga a unas 24.000 personas, en su mayoría mujeres y niños vinculados a combatientes de EI, y de una prisión en Shaddadeh, donde se produjeron fugas y posteriores recapturas de internos. Un convoy militar sirio ingresó al campamento después de dos semanas de enfrentamientos con las FDS, mientras que el gobierno declaró “zonas restringidas” tanto Al Hol como las prisiones de Hasaka.
El acuerdo firmado el domingo prevé la integración administrativa y militar de las regiones de Deir Ezzor y Raqqa bajo la autoridad estatal siria y el traspaso de todas las instituciones civiles de Hasaka al control de Damasco, según información recopilada por Europa Press. El enviado estadounidense para Siria, Thomas Barrack, subrayó que el papel de las FDS como principal fuerza anti-EI “ha expirado en gran medida”, señalando que la transición de competencias hacia el gobierno sirio responde al nuevo equilibrio en el terreno.
Un general de inteligencia iraquí confirmó a The Associated Press que Irak ha recibido el primer grupo de 144 detenidos, quienes serán trasladados en etapas a cárceles iraquíes y posteriormente interrogados y sometidos a juicio. Entre los transferidos figuran nacionales de Túnez, Tayikistán, Kazajistán, Siria e Irak, todos considerados comandantes peligrosos de EI, según esa fuente. En años previos, Irak ya había recibido a 3.194 detenidos iraquíes y 47 franceses relacionados con el grupo yihadista.
Las autoridades estadounidenses destacan que la transferencia ordenada de prisioneros resulta fundamental para impedir fugas masivas que reaviven la amenaza yihadista. “Facilitar el traslado seguro de detenidos de ISIS es crítico para prevenir una fuga que supondría una amenaza directa para Estados Unidos y la seguridad regional”, afirmó el comandante de CENTCOM, Brad Cooper.
Pese a la derrota territorial de EI en Irak en 2017 y en Siria en 2019, células durmientes del grupo continúan perpetrando ataques mortales. En Siria, un ataque con dron el miércoles mató a siete soldados y dejó 20 heridos mientras inspeccionaban un arsenal abandonado por las FDS en Yaaroubiyeh, según el Ministerio de Defensa sirio, que atribuyó el incidente a las fuerzas kurdas. Las FDS, por su parte, indicaron que la explosión se debió al manejo del material por parte de los militares.
En el campamento de Al Hol, familias iraquíes han pedido la repatriación a su país. Una mujer entrevistada por The Associated Press denunció la falta de servicios básicos y reclamó a las autoridades iraquíes su regreso. Otra residente expresó su deseo de reunificación familiar tras la detención de su hermano y su tío en cárceles del noreste sirio.
El control de las prisiones con internos de EI sigue siendo motivo de tensión. El portavoz del Ministerio de Defensa sirio, Hassan Abdul-Ghani, aseguró en la televisión estatal que el gobierno “está y seguirá en confrontación directa” con EI y que están preparados para asumir la gestión de todos los centros de detención. Actualmente, el mayor de estos, la prisión Panorama (antigua Gweiran), aún permanece bajo control de las FDS.
(Con información de AP, Europa Press y AFP)

