La salud del expliloto Michael Schumacher presenta mejorías, según reveló un reporte sobre el siete veces campeón de Fórmula 1, a más de una década del accidente que cambió su vida.
El expiloto alemán, considerado una de las máximas leyendas del automovilismo, mantiene un proceso de recuperación lento y estrictamente privado desde el accidente de esquí que sufrió Schaumer en diciembre de 2013 en Méribel, Francia.
De acuerdo con el reporte firmado por el periodista Jonathan McEvoy para el diario británico Daily Mail, Michael Schumacher ya no se encuentra postrado en cama, como se especuló durante años.
Fuentes cercanas a su entorno confirmaron que el ex campeón permanece sentado en una silla de ruedas y puede desplazarse dentro de sus residencias privadas.
Actualmente, Schumacher recibe cuidados permanentes en dos propiedades familiares:
El expiloto cuenta con atención médica especializada las 24 horas del día, a cargo de un equipo de enfermeros y terapeutas, bajo la supervisión directa de Corinna Schumacher, su esposa desde hace tres décadas.
Desde que sufrió daño cerebral severo tras impactar contra unas rocas mientras esquiaba, la familia Schumacher estableció un blindaje absoluto sobre su vida privada. El propio entorno del expiloto considera la privacidad como un principio irrenunciable.
Intentos previos de antiguos empleados por comercializar imágenes de Schumacher en estado vulnerable derivaron en condenas judiciales. Asimismo, versiones que lo situaban en eventos públicos, como la boda de su hija Gina en 2024, carecieron de sustento.
También circularon teorías sobre un supuesto síndrome de cautiverio o pseudocoma. Sin embargo, las fuentes citadas por Daily Mail descartaron esa condición. Una de ellas señaló: “La sensación es que entiende algunas de las cosas que ocurren a su alrededor, aunque probablemente no todas”.
Hablar del alemán Michael Schumacher implica recorrer una de las trayectorias más influyentes en la historia del deporte. Nacido el 3 de enero de 1969, cerca de Colonia, Alemania, creció en un entorno modesto ligado al kartismo, donde dio sus primeros pasos desde los cuatro años.
Su ascenso fue vertiginoso. A finales de los años ochenta ya figuraba como campeón alemán y europeo de karting. En 1991 fue su debut en la Fórmula 1 con Jordan y, casi de inmediato, firmó con Benetton, equipo con el que consiguió sus primeros dos campeonatos mundiales en 1994 y 1995.
En 1996, Schumacher asumió el reto de reconstruir a Ferrari, escudería que no ganaba un título desde 1979. Tras años de trabajo y liderazgo interno, el alemán llevó al equipo italiano a una etapa sin precedentes.
Entre 2000 y 2004, Schumacher ganó cinco campeonatos consecutivos, alcanzó siete títulos mundiales, sumó 91 victorias, rompió récords de poles, podios y vueltas rápidas, y encabezó seis campeonatos de constructores consecutivos para Ferrari.
Su dominio redefinió los estándares de preparación física, lectura de carrera y trabajo técnico con ingenieros, especialmente con Ross Brawn.
Schumacher se retiró por primera vez en 2006, regresó en 2010 con Mercedes y cerró definitivamente su carrera en 2012. Un año después, cuando iniciaba su retiro definitivo, ocurrió el accidente de esquí que derivó en meses de coma y una rehabilitación prolongada de la que no hay información oficial.
