Cada 5 de febrero se celebra el Día Mundial de la Nutella, una fecha que nació en 2007 por iniciativa de la bloguera Sara Rosso, que convocó a fanáticos a compartir recetas, fotos e ideas en redes. Años más tarde, en 2015, Rosso “pasó el mando” a la empresa italiana Ferrero para que la celebración se sostuviera en el tiempo.
La historia del producto es anterior y está atada a un contexto preciso. Tras la Segunda Guerra Mundial, con el cacao escaso, Ferrero (originaria del Piamonte) buscó una solución “local”: una pasta dulce hecha con avellanas, azúcar y un toque de cacao, que funcionara como acompañamiento del pan.
La cronología oficial ubica el primer antecedente directo en 1946, cuando esa pasta tomó forma de “pan” para cortar y untar: Giandujot. Luego, en 1951, se transformó en una versión más cremosa y fácil de esparcir: SuperCrema. El salto definitivo llegó en 1964, con el primer frasco y el nombre que se volvería universal: Nutella.
En los años siguientes, la expansión fue global: Ferrero afirma que hoy Nutella está disponible en alrededor de 170 países. Y en el camino se instaló un mito repetido hasta el cansancio: que es “mitad avellanas, mitad chocolate”. La etiqueta oficial muestra otra composición: avellanas (13%) y cacao reducido en grasa (7,4%), además de azúcar, grasa vegetal, leche en polvo y otros ingredientes.
Con la fecha en agenda, estas son seis maneras de celebrarla en clave local.
En el marco del 5 de febrero, Joaquín Vasco suma una tarta de queso sabor Nutella: una versión de autor que cruza su crema de quesos con una pasta suave de avellanas y chocolate.La idea es mantener el sello de la marca —interior delicado y superficie dorada— con un perfil más intenso y goloso. Se puede pedir online en tamaño mediano, ideal para compartir, con rendimiento estimado de 6 a 7 porciones.
¿Dónde?: Chateau Portal, Pasaje del Ciudadano 45, Local 5, Nordelta; Peña 2326, Recoleta; Av. Federico Lacroze 1835, Belgrano; Pablo Iglesias 12, Alicante, España. Instagram: @joaquinvtartas.
El Hotel Casa Lucía arma una activación especial del 5 al 7 de febrero en Le Club Bacan, su bar de coctelería.
Durante tres días, el bartender Ramiro Monteagudo presenta una minicarta inspirada en Nutella, con un bocado maridado por cada cóctel. Uno es Michele (licor de Nutella, café y vainilla), acompañado por un bombón de chocolate blanco relleno. El otro es Giulia Bernardelli (Nutella, tequila, frutilla, naranja y bitter), con empanada de Nutella y queso brie espolvoreada con azúcar glas.
¿Dónde?: Arroyo 841, Retiro. Se puede asistir con o sin reserva. Precio: $20.000 por cóctel con bocado maridado.
La Vicente López es un clásico de zona norte, con historia familiar panadera que se remonta a 1905 y una trayectoria de un cuarto de siglo en su etapa actual.
En su carta, los laminados artesanales son protagonistas, con versiones tradicionales y rellenas. Los croissants se preparan en el lugar con hojaldrado y fermentación controlada para lograr un exterior crocante y un interior aireado. La versión rellena con Nutella se ubica entre las más pedidas: el diferencial está en la cantidad de relleno y el equilibrio con la masa.
¿Dónde?: Av. Maipú 701, Vicente López. Instagram: @lavicentelopezrestaurant.
En Ciro, con locales en Palermo y Puerto Madero, la Nutella aparece como eje de varias preparaciones dulces. La carta la suma en un cornetto con banana, Nutella y frutillas; en waffles de harina de avena y cacao amargo con Nutella, helado y fruta fresca; y en un alfajor casero con corazón de crema de avellanas. También aparece como dip para churros crujientes, pensado para el antojo directo.
Entre los favoritos sobresale la torta Nutella Ferrero tamaño XL: base de brownie, capas de dulce de leche, Oreo, crema y Nutella, ideal para compartir. Para acompañar, ofrecen café de especialidad (Modo Barista Coffee Roasters), además de limonadas y jugos naturales.
¿Dónde?: Pierina Dealessi 1350, Puerto Madero; Guatemala 4798, Palermo. Instagram: @ciro.gastronomia.
En Bilbo, hay dos alternativas con identidad de casa para quienes buscan algo dulce sin demasiadas vueltas. El croissant relleno con Nutella y almendras fileteadas tostadas combina masa hojaldrada suave, interior cremoso tibio y un final crocante.
La cookie artesanal (hecha íntegramente en el local) suma chocolate y una crema de avellanas casera con un toque de naranja, que le da un perfil más aromático. Es una propuesta de ejecución: buen laminado, buena galleta, con la crema como protagonista.
¿Dónde?: Beláustegui 802 (Villa Crespo); La Pampa 5501 (Villa Urquiza); Crisólogo Larralde 6293 (Saavedra); Centro Cultural Recoleta, Junín 1930 (Recoleta). Instagram: @bilbocafe.
En Copetín, bar retro de Villa Devoto ubicado en la manzana triangular del barrio, el postre que lleva el nombre del lugar se volvió un cierre clásico.
Se hace sobre pan de pizza cocido en el mismo horno estilo napoletano con el que preparan el resto de las pizzas. La combinación incluye Nutella, fruta de estación, crema batida, maní tostado y chips de chocolate, con un juego de texturas entre lo cremoso, lo crocante y lo frutal. Está pensado para dos o tres personas, con lógica de “plato al centro” para cortar y compartir. El resultado funciona como postre, merienda extendida o excusa para ir “por algo dulce” y quedarse un rato.
¿Dónde?: Fernández de Enciso 4370, Villa Devoto. Instagram: @copetindevoto.


