A principios de marzo, Luciano Castro fue dado de alta de la clínica en la que permaneció internado por voluntad propia durante 18 días. El actor ya volvió a trabajar y continuará su recuperación bajo un esquema terapéutico ambulatorio.
Este mediodía, el ex de Griselda Siciliani fue encontrado en la calle mientras se retiraba de las grabaciones de la nueva comedia que está haciendo para Netflix junto a Carla Peterson y habló sobre lo sucedido.
Si bien en un principio no tenía intenciones de hablar con la prensa, el galán (que ya se había retirado del lugar en su camioneta) dio la vuelta y frenó para hablar con el cronista de A la tarde. Tras confirmar su internación, contó cómo se encuentra por estos días: “Estoy bien. Pedí ayuda y me dieron ayuda. Me interné, es verdad”, dijo entre largos silencios y midiendo cada una de sus palabras.
Respecto a cómo fueron sus días internado, reveló: “Estuve en un lugar que me ayudaron mucho los profesionales del lugar y los compañeros, que me contuvieron y me ayudaron”. Inmediatamente, el protagonista de Caer (y levantarse), contó cómo se encuentra por estos días: “Estoy sanando para mí y para la gente que más me importa y que más amo, que son mis hijos. Es largo y es angustiante. Estuve muy deprimido pero, por suerte, pedí ayuda y me ayudaron, así que es lo más importante”, repitió.
Cuando le preguntaron por Griselda Siciliani, Castro fue contundente: “No tengo más que decirles. ¡Que sigan bien!”, lanzó mientras se retiraba del lugar. Al volver al piso, los panelistas del ciclo de América dieron detalles sobre su situación actual: “Sigue con tratamiento ambulatorio. Sabrina Rojas se ofreció a acompañarlo y hasta le ofreció la casa”, reveló Luis Bremer mientras otros se conmovían con el relato.
En 12 de febrero, Luciano Castro ingresó a un centro de asistencia emocional tras la ruptura con Griselda Siciliani. La decisión se dio luego de la masiva viralización de sus audios con una mesera danesa durante su estadía en Madrid y su separación de Griselda Siciliani, su pareja hasta ese entonces.
Ante la crisis de angustia, el exintegrante de Jugate conmigo optó por una reclusión voluntaria en un establecimiento de acompañamiento grupal de la ciudad de Buenos Aires.
“Luciano dijo que no daba más y que quería tomar la decisión de internarse para poder empezar a estar mejor”, contaron en LAM a mediados de febrero. Inmediatamente, aclararon que la decisión nació luego de una charla privada entre el actor y su expareja y que el tratamiento no tendría vínculo con consumos problemáticos o patologías psiquiátricas graves. El objetivo central residía en la revisión psicológica y el aprendizaje de recursos emocionales para modificar patrones de conducta.
Luego de 18 días, la noticia de su externación fue confirmada el pasado 3 de marzo. “Se supo que era una internación corta en tanto y en cuanto él estaba en plena grabación cuando decide autointernarse”, detalló Rodrigo Lussich en Intrusos. “Está haciendo una comedia para Netflix con Carla Peterson y la gente de Underground. Esto tiene formato de serie de diez capítulos y una segunda temporada de otros diez. Él dejó las grabaciones para bajar un cambio, pero fue una internación acotada, porque la grabación tiene que seguir. El alta sucede porque él logró depurarse y debe continuar grabando", comentó el conductor.
Según explicaron los panelistas, la clínica donde Luciano estuvo internado permite cierta movilidad. En caso de que el tratamiento ambulatorio no funcione o si el propio actor solicitara nuevamente ayuda, no se descarta la posibilidad de un regreso a una internación permanente. El objetivo es lograr el alta definitiva del tratamiento de, según explicaron, ataques de ira y adicciones.
A su vez, informaron que Castro habría impuesto una condición estricta para retomar su actividad laboral: blindaje total. Nada de filtraciones, nada de cámaras y absoluto hermetismo con fechas y locaciones. La producción aceptó el pedido para evitar que su vuelta se vea atravesada por el escándalo. De esta manera, vuelve a trabajar con una regla clara: que el foco esté en su trabajo y no en su vida privada. Sin embargo, este mediodía el galán tuvo su primera prueba de fuego al toparse con el ciclo de Karina Mazzocco.


