HBO Max —que se unirá con Parampunt+ tras la compra de Warner Bros.— se suma a servicios como Netflix y Disney Plus en la estrategia para limitar el uso de cuentas compartidas entre personas que viven fuera del mismo hogar.
En agosto del año pasado, JB Perrette —responsable de streaming y videojuegos de la compañía— anunció durante una presentación de resultados financieros que la empresa endurecería las medidas contra el intercambio de contraseñas.
“El lenguaje del mensaje en este momento ha sido bastante suave y cancelable”, señaló Perrette. “Comenzará a ser más firme, de modo que las personas tengan que tomar acción en lugar de que sea un proceso voluntario”.
Tras una serie de pruebas, HBO Max comenzó a aplicar medidas reales contra la práctica de contraseñas compartidas.
Actualmente, la plataforma cobra 7.99 dólares (unos 141 pesos mexicanos al tipo de cambio) por usuario adicional, aunque por ahora esta medida solo se aplica en Estados Unidos.
“Los titulares de la cuenta invitan a un miembro adicional a compartir su plan de suscripción. Los miembros adicionales tienen su propia cuenta, contraseña y perfil”, explica la página de ayuda de HBO Max sobre la modalidad de Complemento de miembro adicional.
Por el momento, esta información no aparece disponible en la página de ayuda del servicio en México.
A finales de febrero, el portal especializado en entretenimiento The Wrap reportó que, durante una llamada con inversionistas, Perrette indicó que la medida se expandirá de forma global.
“Estamos en la segunda entrada de nuestra aplicación de medidas contra el uso compartido de contraseñas”, dijo el directivo. “Apenas está comenzando a escalar”, agregó, al explicar que la expansión iniciará en 2026.
De acuerdo con distintos reportes, se espera que durante el año comiencen a aplicarse medidas similares en Europa, América Latina, Reino Unido, Irlanda y Asia-Pacífico.
Según la prensa especializada, lo más probable es que el sistema funcione de forma similar al de Estados Unidos, donde la plataforma detecta a usuarios fuera del hogar y envía invitaciones a los titulares de la cuenta para añadir un miembro adicional mediante un pago extra.
En los últimos años, las principales plataformas de streaming han endurecido sus políticas contra el intercambio de contraseñas, una práctica que durante mucho tiempo fue tolerada para ampliar la base de usuarios.
Con el crecimiento del sector desacelerándose y una competencia cada vez mayor, varias compañías han comenzado a priorizar el ingreso por usuario sobre el simple número de suscriptores.
El primer gran movimiento llegó con Netflix. En 2023, la plataforma comenzó a aplicar en Estados Unidos y otros mercados su estrategia para limitar el uso de cuentas compartidas entre distintos hogares.
El sistema introdujo un pago adicional para quienes quisieran agregar a un usuario fuera de la vivienda principal. La medida buscaba convertir en clientes de pago a millones de personas que utilizaban el servicio con credenciales prestadas, una práctica que la empresa consideraba una fuga importante de ingresos, según reportó TechCrunch.
La estrategia fue replicada poco después por otros servicios. Disney+, junto con Hulu en Estados Unidos, anunció restricciones similares hacia finales de 2023.
Las nuevas reglas comenzaron a implementarse de forma progresiva durante 2024 y establecieron que las cuentas están pensadas para un solo hogar. No obstante, algunos planes permiten pagar por usuarios adicionales, tal como ya lo practica HBO en EU.
En conjunto, estas decisiones reflejan un cambio estructural en el negocio del streaming.
Tras más de una década enfocada en el crecimiento acelerado de suscriptores, la industria ahora busca aumentar el ARPU (ingreso promedio por usuario) y reducir el uso no remunerado de sus servicios, una tendencia que cada vez se vuelve más común entre las grandes plataformas.
