CÓRDOBA.– A los 93 años murió en Sampacho, a 40 kilómetros de Río Cuarto, el cura cordobés Héctor Pinamonti, quien en 2021 fue condenado en un proceso penal canónico por abuso sexual. La sanción había incluido la prohibición total de ejercer el ministerio sagrado en público.
Pinamonti había sido encontrado culpable de abusos sexuales reiterados sin acceso carnal contra una niña entre sus ocho y 12 años, hechos ocurridos unos 20 años antes de la condena. La resolución se dictó el 3 de febrero de 2021 y la firmó el obispo de la Diócesis de Concepción de Río Cuarto, monseñor Adolfo Uriona.
La primera denuncia la presentó una mujer que afirmó haber sido abusada en 1978 en Sampacho, cuando tenía 11 años. Luego se sumaron otras dos por hechos ocurridos en la casa parroquial de San Basilio, donde el sacerdote llegó en 1995 y donde se jubiló a los 70 años.
La víctima que impulsó el proceso eclesiástico denunció en 2018, cuando tenía 31 años, ya casada y con hijos. Tres años después concluyó el trámite penal canónico, que confirmó la responsabilidad de Pinamonti. Esa mujer también inició una demanda civil contra la Iglesia tras una mediación obligatoria sin acuerdo.
Cuando el caso se hizo público, otra mujer declaró ante medios que también había sido abusada a los 11 años. Dijo que trabajaba en una casa de familia con buena relación con el cura y que los dueños le dejaron la llave para cuidar a los perros durante sus vacaciones. Según su relato, Pinamonti se presentó, verificó que estuviera sola, la tomó con fuerza, la besó y la violó.
Contó que su familia hizo la denuncia en la policía y que luego supo que el sacerdote nunca quedó detenido y fue trasladado a Achiras. También recordó que la dueña de la casa le dijo que Pinamonti “era un santo”. Esa declaración corresponde a la denuncia de 1978.
No trascendieron las causas de la muerte.

