En el amplio salón de conferencias de Expoagro, con la maquinaria agrícola —buena parte llegada desde China— como telón de fondo, el secretario de Hacienda, Federico Furiase, y el asesor económico Martín Vauthier, brindaron este martes lo que terminó siendo una clase sobre los fundamentos de la política económica del Gobierno.
La charla, titulada “Las tres anclas”, tomó su nombre de los tres pilares que el equipo económico viene sosteniendo desde el inicio de la gestión: el ancla fiscal, la cambiaria y la monetaria.
Los presentó el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta. También estuvo el asesor Felipe Núñez, a quien el presidente Javier Milei suele llamar “el halcón” por su defensa encendida de la gestión, y que no tardó en lanzar la frase que resumió el espíritu de la convocatoria: “El momento de invertir es ahora, no den por sentado el presidente que tenemos”.
Furiase abrió con uno de los temas que más preocupa al mercado financiero y al sector agropecuario exportador: el riesgo país. Su diagnóstico fue directo. “Está muy asociado a lo que tiene que ver con el riesgo político. En muy pocas economías, una de ellas Argentina, el riesgo político pesa en la posición técnica”, afirmó.
Para ilustrarlo, recurrió a una comparación concreta entre instrumentos de deuda soberana: los bonos con vencimiento antes de las elecciones legislativas de octubre de 2027 cotizan con un riesgo implícito de 225 puntos básicos, mientras que los que vencen después de ese umbral electoral trepan a los 350 puntos. La diferencia —125 puntos básicos— refleja la incertidumbre del mercado sobre la continuidad del modelo, más que una evaluación técnica de la capacidad de pago.
“En países que vienen de años y años de inestabilidad macroeconómica, y donde en cada elección se dirimen modelos totalmente opuestos, el riesgo país está expuesto a la política”, sintetizó. De paso, cuestionó a los operadores de mercado que, a su entender, “trasladan el pasado al futuro” al evaluar el riesgo argentino, sugiriendo que el contexto actual merece una lectura diferente a la de crisis anteriores.
Furiase dedicó una parte de su exposición a interpretar políticamente el resultado de las elecciones de medio término del año pasado. “Tuvimos un apoyo social muy importante, que se vio reflejado en las elecciones de octubre. Eso es inédito para la historia macroeconómica argentina: que en el año electoral se prioricen los equilibrios macroeconómicos, y que haya desembocado en un apoyo social a esta estabilización”, afirmó.
Uno de los momentos de cautela de la jornada llegó cuando Furiase reconoció que la desaceleración inflacionaria podría ir “más lento” en el contexto del conflicto en Medio Oriente, que presiona los precios internacionales de energía y alimentos. Núñez acotó que parte de ese fenómeno ya se está viendo en la “recomposición de precios” de la carne, un rubro sensible tanto para el consumo doméstico como para las exportaciones del sector agropecuario.
