La exalcaldesa de Cuauhtémoc, Sandra Cuevas, sugirió que Ricardo Monreal operó en contra de la presidenta Claudia Sheinbaum para impedir la aprobación de la reforma electoral en la Cámara de Diputados.
También llamó traidores a la patria a los presidentes nacionales de los partidos aliados y de oposición: PRI, PAN, Movimiento Ciudadano, PT y PVEM. Afirmó que, ante el rechazo de la reforma impulsada por la mandataria, “es momento de investigarlos” por su “riqueza inexplicable”.
“(Ricardo Monreal) coordinó a todos estos personajes políticos, está operando en contra de la doctora Claudia Sheinbaum Pardo. Todos estos sujetos van en contra de la base, del progreso, pero también van en contra de la doctora Claudia Sheinbaum Pardo”, dijo en una grabación publicada en sus redes sociales.
Cuevas modificó su postura frente al gobierno de Claudia Sheinbaum y de integrantes de su gabinete. Sin embargo, el conflicto que mantiene desde hace años con Ricardo Monreal permanece.
La también excandidata de Movimiento Ciudadano al Senado defendió los ejes de la reforma electoral, entre ellos la reducción del gasto en campañas políticas y la elección de diputados de representación proporcional para evitar que lleguen al cargo “porque sus amigos poderosos los pusieron”.
Después del revés legislativo, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció un ‘plan B’ que enviará el próximo lunes al Congreso. La propuesta busca impulsar cambios que no requieran reformas constitucionales y que puedan aprobarse con mayoría simple, número de votos con el que cuenta Morena.
La nueva iniciativa propone reducir privilegios en congresos locales, disminuir el número de regidores y fortalecer la consulta popular en los niveles estatal y municipal.
Entre los cambios planteados figura la posibilidad de someter a consulta algunos temas electorales, como el presupuesto destinado a los partidos políticos.
La propuesta también contempla flexibilizar la revocación de mandato para permitir que la persona titular del Poder Ejecutivo determine si el ejercicio ocurre en el tercer o en el cuarto año de gobierno.
La mandataria rechazó que el rechazo a su reforma electoral represente una derrota. Expresó satisfacción por cumplir con el compromiso de presentar la iniciativa durante su campaña.
“El que no se haya aprobado no es una derrota, yo estoy muy satisfecha. Todo lo contrario, la gente sabe que uno no está dispuesto a negociar todo”, comentó en la mañanera del 12 de marzo.
Tras las declaraciones de la presidenta, Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política en la Cámara de Diputados, sostuvo que los cambios propuestos requieren una reforma constitucional.
Entre ellos mencionó:
“Todos son reforma constitucional, ella va a decidir el próximo lunes (a qué Cámara enviará el plan b)”, dijo a medios de comunicación.
