Los gabinetes comerciales de México y Estados Unidos darán inicio este martes a las conversaciones bilaterales dentro del proceso de revisión del Tratado México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC).
Este lunes, el secretario de Economía Marcelo Ebrard hizo públicos los primeros pasos:
“Plan aprobado por la presidenta Sheinbaum rumbo a la revisión del T-MEC: martes habrá reunión previa vía Zoom, miércoles tendrá lugar la primera ronda de conversaciones con EU. México propondrá la permanencia del T-MEC y la eliminación de aranceles. Cabeza fría y firmeza nos guiarán”, escribió este lunes en sus redes sociales, pasado el mediodía.
El pasado cinco de marzo los gobiernos mexicano y estadounidense comunicaron conjuntamente que la primera ronda de discusiones bilaterales iniciaría este mismo lunes, sin embargo, ninguna de las partes informó sobre algún encuentro.
Para esta primera ronda de conversaciones, las partes acordaron abordar tres temas: 1) La reducción de la dependencia de las importaciones originarias de fuera del bloque T-MEC; 2) Fortalecimiento de las reglas de origen; y 3) Fortalecimiento de la seguridad de las cadenas de valor de América del Norte.
Exnegociadores mexicanos del tratado en el 2017-2018 consideraron que esta primera semana será todavía de nivel preparatorio entre las partes negociadoras y es muy probable que no se den anuncios de avances importantes.
“Yo creo que de hecho lo que va a suceder la próxima (esta) semana va a ser más bien un poco modesto. Yo no espero ningún tipo de anuncios, ni de grandes avances”, opinó Juan Carlos Baker, socio de Ansley Consultores, durante su participación en el Foro de Análisis sobre la Revisión del T-MEC, organizado la semana pasada por el Centro de Estudios sobre América del Norte (CISAN), de la UNAM.
Para Baker, quien fue subsecretario de Comercio Exterior y coordinó al equipo mexicano que negoció el T-MEC en el 2017 y el 2018, las conversaciones de esta semana serán todavía muy preparatorias.
“Regularmente en estos casos la primera reunión es básicamente para ponerse de acuerdo, para ver de cuáles temas se va a hablar. En algunos casos, incluso, hasta para conocer a la contraparte”, dijo.
Para Guillermo Malpica, director ejecutivo de Alianza in México, el inicio de las conversaciones es una señal positiva, aunque también hay signos de preocupación.
“Me alegra que ya estemos ahí, porque ya era tiempo de ponernos a trabajar para la revisión, pero me preocupa que no está Canadá en este ejercicio inicial y que solo hay estos tres temas a tratar”, comentó también durante su participación en el foro del CISAN.
El artículo 34.7 del T-MEC establece que el tratado debe revisarse en su sexto año de vigencia, que se cumple en julio próximo. En esta oportunidad las partes deben ponerse de acuerdo para prorrogarlo por seis años más, del 2036 al 2042.
Si en este sexto año de vigencia del T-MEC no se acuerda su prórroga, los socios deberán reunirse cada año hasta pactarla y, de no lograrla, el tratado se extinguirá en el 2036.
El T-MEC no establece el procedimiento para lograr la revisión y tampoco la define en detalle. Tampoco especifica cuándo una revisión pasa a ser renegociación.
“Y todo eso fue deliberado. Porque cuando estábamos haciendo esa negociación, si poníamos al equipo a tratar de pensar todas y cada una de las múltiples circunstancias sobre las cuales una revisión podía salirse de control, el tratado seguiría negociándose hasta ahora. Se dejó esta ambigüedad para que el proceso respondiera a las condiciones del momento”, explicó Baker.
Por lo pronto, en septiembre del año pasado, los tres países dieron el banderazo de salida al proceso de revisión del tratado, llamando a consultas internas para conocer el sentir de los grupos de interés sobre el T-MEC.
Tanto en Estados Unidos como en México, los resultados de esas consultas fueron mayoritariamente positivos hacia la renovación del acuerdo, aunque se hicieron notar algunas áreas de mejora. En el caso de Canadá, los resultados aún no han sido revelados.
De acuerdo con el artículo 34.7.2 del T-MEC, cada socio puede proporcionar recomendaciones para mejorar el tratado al menos un mes antes de la reunión de revisión conjunta. Sin embargo, no queda claro cómo estas recomendaciones deberán aprobarse y, eventualmente, ejecutarse.
Para Guillermo Malpica una cosa sí está clara: el tratado no se renegociará este año, al menos, ya que no es probable que el Congreso de los Estados Unidos le renueve la autoridad de negociación comercial al gobierno del presidente Donald Trump, que se da a través de la Trade Promotion Authority (TPA, por su sigla en inglés).
“Cuando negociamos el T-MEC estaba vigente esa ley. Expira cada cinco años y se tiene que volver a negociar con el Congreso. La ley ya expiró y si Estados Unidos que entrar a una negociación tendría que volver a negociar con su congreso una nueva TPA”, refirió.

