Un fallo catastrófico golpeó el cohete New Glenn de Blue Origin el jueves por la noche en su instalación de lanzamiento en Cabo Cañaveral, Florida, transformando una prueba de encendido rutinaria en una espectacular explosión que iluminó el cielo nocturno.
[[EMBED_0]]La compañía aeroespacial reconoció el desastre mediante un comunicado en X, describiéndolo como "una anomalía durante la prueba de encendido de hoy". Blue Origin destacó que todos los miembros del equipo estaban seguros y localizados.
Las imágenes captaron la dramática secuencia cuando el humo comenzó a salir desde la base del imponente cohete de 98 metros momentos antes de que fuera envuelto en una enorme bola de fuego en el Complejo de Lanzamiento 36, ocurriendo aproximadamente a las 03:00 horas del viernes (hora peninsular española).
El representante local Mike Haridopolos, cuyo distrito congressional abarca Cabo Cañaveral, confirmó que había estado en comunicación con el administrador de la NASA, Jared Isaacman, al tiempo que expresó su gratitud a los equipos de respuesta de emergencia.
[[EMBED_1]]Los participantes del mercado respondieron rápidamente a la noticia. AST SpaceMobile experimentó una caída del 11% en las sesiones previas a la apertura del mercado del viernes por la mañana, mientras que Rocket Lab retrocedió un 2,1%. Ambas compañías habían subido aproximadamente un 90% durante el mes anterior.
Una parte significativa de ese impulso provino de la especulación en torno a una posible oferta pública de SpaceX, con valoraciones que podrían superar los 75.000 millones de dólares. El desastre del New Glenn parece haber desencadenado una toma de beneficios tras esas ganancias sustanciales.
El director de SpaceX, Elon Musk, expresó su simpatía a través de X, calificando el evento como "muy desafortunado".
Esta explosión representa otro desafío serio para el programa New Glenn. Apenas unas semanas antes, en abril, el cohete encontró dificultades para colocar un satélite de comunicaciones de AST SpaceMobile en su posición orbital prevista.
Tras ese accidente, la Administración Federal de Aviación (FAA) ordenó a Blue Origin realizar una investigación completa. El 22 de mayo, Blue Origin anunció que la FAA había aceptado sus conclusiones y autorizado la implementación de acciones correctivas. Ese fallo fue atribuido a problemas térmicos que impidieron que un solo motor alcanzara el empuje completo.
Blue Origin mantiene una asociación con la NASA en el desarrollo de tecnología de aterrizaje lunar para el programa Artemis, orientado a devolver humanos a la Luna. La agencia espacial confirmó que está monitoreando el incidente del jueves y evaluando las posibles implicaciones para las próximas misiones.
El desastre en la plataforma de lanzamiento del jueves no dejó víctimas reportadas. Los investigadores están trabajando actualmente para determinar qué desencadenó el fallo explosivo.
The post Blue Origin New Glenn Rocket Erupts in Flames During Hotfire Test at Cape Canaveral appeared first on Blockonomi.


