El verano está en su momento más intenso y las calles continúan llenas de color por los árboles que engalanan veredas y portales con sus flores. Desde la llegada de la primavera, con sus temperaturas más cálidas, se dio la aparición de múltiples flores que decoran el paisaje.
Las lluvias, que están más presentes, favorecen a la vegetación. Es así que algunos árboles entraron en un momento de maduración y comenzaron a dar sus frutos.
En muchos patios y jardines argentinos, el árbol de palta es casi un miembro más de la familia. Para tener una buena cosecha, es crucial podar el árbol en primavera para que la luz solar estimule el crecimiento de brotes productivos y mantener un riego adecuado.
Las paltas o también conocidas como aguacates prosperan en climas cálidos con exposición solar directa. Las heladas pueden dañar las flores y los frutos, por lo que la plantación se concentra en regiones subtropicales o mediterráneas.
Es por eso que encuentran en la primavera el momento ideal para la floración y la maduración de sus frutos. Esto puede prolongarse hasta el verano.
El tiempo hasta la producción de frutos depende del método de plantación: si se siembra desde semilla, los frutos pueden tardar entre 5 y 10 años; en cambio, un árbol injertado, disponible en viveros, puede dar paltas en 3 o 4 años.
Los especialistas recomiendan regar de manera profunda y espaciada, en lugar de hacerlo todos los días en poca cantidad. De esta forma, las raíces se fortalecen y el árbol gana resistencia.


