Los venezolanos que migraron a Estados Unidos actualmente viven entre la incertidumbre por su estatus migratorio y alegría por la captura de Nicolás Maduro por parte del gobierno de Trump. Ahora, la comunidad se pregunta qué pasará con ellos y sus familias.
Un reciente reporte de The Associated Press señala que para más de 770 mil venezolanos que viven en Estados Unidos, las reacciones a las medidas de Trump en Venezuela “son tan intensas como complicadas”.
Entre la incertidumbre por su estatus migratorio y alegría por el adiós de MaduroEl informe explica que muchos están entusiasmados con la destitución de Maduro, pero también intentan descifrar qué les depara el futuro a ellos y a sus familiares y amigos.
Alejandra Salima, quien huyó a Estados Unidos hace tres años con su hijo y ayuda a otros venezolanos en la oficina de Miami de la Alianza Nacional del TPS, dijo al medio que ha hablado con otros y la mayoría expresa sentimientos que oscilan entre la alegría y la inquietud.
Define la destitución de Maduro como “un primer paso”, pero admite que están nerviosos. Y consultada por la posibilidad de volver a su país, aun con el régimen aún en el poder, responde: “Regresar nos pondría a mí y a mi hijo en riesgo”.
El reporte de AP indica que la decisión del gobierno de Trump de deportar a venezolanos sin residencia permanente ha aumentado la preocupación en la comunidad, esto es debido al temor infundido que el gobierno que Maduro dejó, y que lleva a muchos a poner en duda el regreso a su país de origen.
“Lo atraparon, pero los criminales siguen ahí”, sentencia Manuel Coronel, abogado que salió de Venezuela en 2017 y ahora vive al norte de Salt Lake City, en Utah, y es empleado de un bufete de abogados de inmigración. “No hay un nuevo gobierno. Todo sigue igual”, agrega.
Salima, que llegó a Estados Unidos legalmente con su hijo, con un permiso temporal por razones humanitarias que Trump ha revocado, está eufórica por la salida de Maduro, pero esos sentimientos se ven atenuados por su inquietud sobre el futuro de Venezuela mientras sus aliados sigan en el poder.
Adelys Ferro, directora ejecutiva del Caucus Venezolano-Americano, señala a CNN: “Podría haber progreso. No sabemos cuándo. No sabemos si habrá progreso. Pero lo que sabemos es que vivimos actualmente y la situación se ve terriblemente mal para cualquiera que quiera ir a Venezuela ahora mismo”,
“La incertidumbre es enorme, más grande que nunca, y la desesperación es algo que ni siquiera puedo explicar”, agrega.
Mientras cientos de miles de venezolanos en Estados Unidos viven entre la alegría y la incertidumbre por su estatus migratorio, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, ha emitido información en la que advierte que los programas de inmigración que benefician a esta comunidad no han cambiado tras la captura de Maduro.
Luego de la captura, algunos políticos locales y activistas hicieron un llamado a las autoridades para restablecer el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés), un permiso que le permitió entrar a más de 500 mil nacidos en Venezuela, pero que fue cancelado por el gobierno federal.
En ese sentido, Tricia McLaughlin, secretaria adjunta del Departamento de Seguridad Nacional, dijo a Fox News: “La gran noticia para los que están aquí desde Venezuela con estatus de protección temporal es que ahora pueden regresar a casa con la esperanza de que su país, un país que aman, habrá paz, prosperidad y estabilidad”.
Por su parte, Matthew Tragesser, portavoz del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (Uscis, por sus siglas en inglés) explicó: “La postura no ha cambiado: el Uscis alienta a todos los venezolanos que se encuentran ilegalmente en EE.UU. a usar la aplicación CBP Home para obtener ayuda con un regreso seguro y ordenado a su país”.

