Una intensa irrupción de aire ártico comienza a perfilarse sobre Texas y mantiene en alerta a meteorólogos y autoridades locales. El avance de un frente frío de gran magnitud, combinado con sistemas en altura cargados de humedad, dará lugar a un escenario invernal complejo: precipitaciones que pasarán de lluvia a una peligrosa mezcla de hielo, aguanieve y nieve, así como también temperaturas bajo cero.
La oficina del Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) en Fort Worth advirtió que este miércoles estará marcado por un aumento gradual de las lluvias, especialmente durante la mañana y principalmente en zonas ubicadas al este del corredor de la Interestatal 35.
Estas precipitaciones iniciales tenderán a debilitarse con el paso de un frente frío débil durante la tarde, lo que dará lugar a cielos más despejados. Sin embargo, este alivio será temporal y funcionará como la antesala de un evento mucho más severo hacia el final de la semana.
A corto plazo, las temperaturas se mantendrán relativamente moderadas para la época, con máximas que oscilarán entre valores propios de mediados de invierno y registros algo más templados. Durante el día, los termómetros se moverán aproximadamente entre 55°F y 68°F (13°C a 20°C), mientras que por la noche descenderán de forma más marcada tras el paso del frente, con mínimas que caerán en torno a los 30°F (alrededor de -1°C).
El panorama cambiará de manera drástica a partir del viernes, cuando un frente frío mucho más intenso ingresará en la región. Según el pronóstico, se espera el desarrollo de precipitaciones generalizadas desde la mañana de ese día, inicialmente en forma de lluvia.
A medida que el aire frío se profundice, las temperaturas caerán por debajo del punto de congelación y comenzará una transición peligrosa hacia lluvia gélida, luego a una mezcla con aguanieve y, en sectores más al norte, nieve.
Estos son los aspectos más destacados que subraya la oficina de Fort Worth:
Desde San Angelo, los meteorólogos pusieron el foco en la llegada de una masa de aire ártico que provocará un descenso térmico abrupto durante el fin de semana. Aunque en el corto plazo el pasaje de un sistema en niveles altos solo llevará cambios moderados, con cielos nublados que se despejarán y temperaturas nocturnas que caerán a valores entre 28°F y 32°F (-2°C a 0°C), el verdadero impacto llegará más adelante.
El jueves aún se perfila como una jornada relativamente agradable, con máximas que podrían alcanzar entre 60°F y 70°F (16°C a 21°C). No obstante, el viernes marcará un punto de inflexión. El frente frío avanzará con rapidez y las temperaturas comenzarán a descender de manera sostenida durante el día.
De acuerdo con la oficina de San Angelo, los registros podrían desplomarse durante la noche del viernes hasta la franja de los 10°F a 19°F (-12°C a -7°C). El sábado, la combinación de aire gélido y precipitaciones mantendrá las temperaturas muy bajas, con dificultades para que los valores diurnos repunten.
En el Panhandle, el pronóstico adquiere un cariz aún más invernal. La oficina de Amarillo describió las próximas 48 horas como una “calma antes de la tormenta”, con flujo seco del noroeste y mínimas nocturnas en torno a los 20°F (-7°C). Durante el miércoles y jueves, las máximas se moverán entre 45°F y 60°F (7°C a 16°C), según la ubicación dentro de la región.
El ingreso del aire ártico comenzará a sentirse con fuerza desde la noche del jueves, cuando las temperaturas caigan a valores entre 13°F y 19°F (-11°C a -7°C) y las sensaciones térmicas desciendan a un solo dígito Fahrenheit. A partir del viernes, el evento invernal podría adquirir carácter significativo.
Según Amarillo, existe una amplia franja de humedad proveniente del Pacífico oriental que, al interactuar con el aire frío profundo, favorecerá nevadas de importancia. Los promedios actuales sugieren acumulaciones medias de entre cinco y nueve pulgadas (13 a 23 centímetros) en sectores del sur y este del Panhandle, así como también a lo largo del valle del Canadian River, aunque con una probabilidad del 75% de que algunas áreas alcancen entre tres y cinco pulgadas (ocho a 13 centímetros).
La oficina de Lubbock coincide en que el foco principal estará puesto en el frío extremo y la precipitación invernal tras el pasaje de un frente ártico previsto para antes del amanecer del viernes. Hasta el jueves, las condiciones serán relativamente tranquilas, con mínimas cercanas a 20°F (-7°C) y un día templado para la estación.
Una vez que el frente cruce la región, las temperaturas máximas del sábado podrían quedar alrededor de 14°F a 19°F (-10°C a -7°C), acompañadas de sensaciones térmicas bajo cero durante la noche.
Las precipitaciones invernales comenzarían temprano el viernes y podrían extenderse hasta el domingo, con una clara diferenciación espacial: mayor probabilidad de nieve con acumulaciones en el norte del área y riesgo de hielo significativo hacia el sur.

