Estados Unidos enfrenta una tormenta invernal grande y severa que ya ha provocado condiciones climáticas “potencialmente catastróficas” en casi 30 estados. Se espera que los efectos de este fenómeno, que los expertos describen como “la tormenta que definirá todo el invierno”, persistan hasta principios de semana.
Desde Nuevo México hasta Nueva York, la población recibe un “aire potencialmente mortal” que se desplaza desde las altas llanuras y las Montañas Rocosas hacia la costa este, según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés).
Bajo esta premisa, las autoridades prevén que las bajas temperaturas, con sensaciones térmicas que podrían caer por debajo de los -50,8°F (-46 °C) en las llanuras del norte y bajo cero en una amplia zona del sureste, se mantengan hasta principios de la semana.
El NWS alertó que estas temperaturas heladas representan un “riesgo mortal de hipotermia y congelación para la piel expuesta” y que pueden generar cortes de electricidad generalizados que dejarían a los hogares sin calefacción.
Las carreteras también podrían quedar bloqueadas durante días, sobre todo en los estados del sur, que están menos preparados para estas condiciones extremas.
La agencia meteorológica sostuvo que el período más crítico de precipitaciones y nevadas fue el domingo 25 de enero y que continuará hasta este lunes.
El Centro de Predicción Meteorológica del NWS en College Park informó que el domingo se registraron fuertes nevadas generalizadas en el valle de Ohio, el Atlántico Medio y el noreste, mientras que aguanieve y lluvia helada continúan afectando partes del Medio Sur y el Piamonte de Carolina.
Las bajas presiones, entretanto, se moverán desde la costa del Golfo hacia el Atlántico Medio y luego al Atlántico el lunes 26 por la noche.
No obstante, las comunidades desde las llanuras del sur hasta el noreste se enfrentarán a “temperaturas extremadamente frías y vientos helados peligrosamente fríos”, lo que generará “impactos peligrosos y prolongados en los viajes y la infraestructura”.
En este período, se esperan más de 11 pulgadas de nieve en una amplia franja que va desde las llanuras del sur, pasando por el valle de Ohio, hasta la región del Atlántico Medio y el noreste.
En estados como Nuevo México, Texas o Arkansas, la amenaza principal es la lluvia helada y el aguanieve.
“La combinación de importantes acumulaciones de nieve y hielo con el frío extremo podría provocar cortes de electricidad y carreteras congeladas que se prolonguen más de lo habitual después de una típica tormenta invernal”, señalaron desde el NWS, según consignó la BBC.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.


