La Secretaría de Transporte estableció las pautas de crédito para los pasajeros de la red SUBE en este período. Los usuarios disponen de un margen de emergencia para circular en los diversos medios de movilidad del país. La medida facilita el acceso al servicio público frente al salgo negativo en las cuentas personales.
El saldo negativo máximo permitido es de $1200. El sistema de la red SUBE aplica este valor de manera automática cuando el crédito disponible resulta insuficiente para el costo del pasaje.
En los trenes del Área Metropolitana de Buenos Aires, el margen de descubierto llega a los $650. Este último monto rige para las líneas ferroviarias Mitre, Sarmiento, Roca, San Martín, Belgrano Norte y Belgrano Sur. El Tren del Valle que une Neuquén con Cipolletti también opera bajo este límite de seiscientos cincuenta pesos.
El funcionamiento de la herramienta garantiza que el viaje se valide normalmente si el precio del boleto entra en el rango del descubierto habilitado. El descuento de la deuda ocurre en el momento de la siguiente recarga de fondos.
El informe oficial sobre el servicio explica: “Luego, al realizar una recarga, el sistema descuenta en primer lugar el monto adeudado antes de acreditar el nuevo saldo disponible”. Esta política oficial busca sostener el acceso al traslado ante incrementos en los cuadros tarifarios o ante traslados que el pasajero no planificó con antelación.
La modernización de la infraestructura tecnológica permite la integración de diversas soluciones para el usuario. La aplicación oficial de la red facilita la acreditación de dinero mediante tarjetas de débito o billeteras electrónicas. Esta plataforma digital ofrece la posibilidad de consultar el crédito en tiempo real desde cualquier dispositivo móvil.
Los pasajeros eligen si aplican los beneficios vigentes sobre el soporte físico o sobre la credencial virtual. Entre estas ventajas figuran los descuentos por combinación de transporte y los atributos de la Tarifa Social para grupos específicos de la población. El sistema procesa los datos y valida las bonificaciones de forma instantánea.
Los dispositivos móviles con tecnología NFC funcionan como medios de pago directos sobre los lectores de los colectivos. Los pasajeros apoyan el celular en la máquina validadora para completar la transacción del boleto. Para los equipos que carecen de esta función inalámbrica, la aplicación genera un código QR. Este gráfico permite el escaneo en las terminales que las unidades de transporte poseen.
Las innovaciones apuntan a una menor dependencia del objeto plástico tradicional y simplifican la experiencia del viaje diario. El subte de la Ciudad de Buenos Aires ya acepta pagos con tarjetas de crédito, débito y aplicaciones bancarias en sus accesos. Esta modalidad inició su expansión hacia diferentes líneas de colectivos del área metropolitana: ya se puede cargar la tarjeta SUBE y pagar con código QR en gran parte del AMBA.
El esquema de descubierto no reside únicamente en la zona de la capital: la tecnología de la red opera en múltiples localidades del territorio nacional bajo criterios de relativa uniformidad.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.

