Una vez más, los incendios en el delta del río Paraná comienzan a generar preocupación. El fuego que comenzó este fin de semana frente a la costa de la ciudad de Rosario puso en alerta a las autoridades locales por el nuevo foco en la isla Victoria. En las últimas horas, distintos usuarios en redes comenzaron a notar que el humo producto de las llamas llegó hasta la ciudad de Buenos Aires, en donde se reportó principalmente humo y mal olor en el ambiente.
Según datos del Observatorio Ambiental de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), las llamas ya consumieron una superficie de 400 hectáreas. En este caso, el foco ígneo se localiza en una zona que alcanza entre cuatro y cinco kilómetros de extensión, aproximadamente a 40 kilómetros de Victoria y a unos 20 de la costa rosarina.
Tras un fin de semana en el que Rosario se vio afectada por el humo, el viento en la zona comenzó a soplar del noreste y eso limitó el ingreso a la ciudad. No así para su acceso a Buenos Aires, en donde desde la mañana de este miércoles comenzaron a notarse las primeras señales del fenómeno.
La incontinencia de las llamas que continúan desde el fin de semana, sumada a los vientos que favorecieron su propagación, generó que varios vecinos de la ciudad de Buenos Aires se preguntaran en redes de dónde venía el humo que se sentía en el ambiente.
“¿Se sabe por qué está llena de humo la Ciudad?”, se preguntó uno. ”¿Sienten el olor a humo en Buenos Aires hoy?”, coincidió otro. Incluso otro usuario de X subió una fotografía en la que comparaba el cielo limpio con una parte más baja en la que se podía notar la acumulación de humo.
Los medios locales de la provincia de Entre Ríos hablan de que, en esta oportunidad, el inicio de los incendios habría sido intencional, ya que no se registraron factores naturales (como, por ejemplo rayos) que pudieran haber iniciado el siniestro en una zona poco concurrida como esa.
Tal como indicó el medio La Capital, las provincias de Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires firmaron un acuerdo con Nación para reforzar la prevención y respuesta ante focos ígneos en el Delta del Paraná. El convenio establece una coordinación operativa permanente bajo un protocolo común.
El acuerdo también prevé que todos los recursos disponibles de las tres jurisdicciones actúen de manera coordinada ante eventuales emergencias, compartan información estratégica y optimicen tiempos de respuesta. La articulación con la Agencia Federal de Emergencias (AFE) permitirá, además, unificar criterios de intervención en un territorio que es compartido y cuya dinámica ambiental no reconoce límites administrativos.
Este plan deriva de una orden de la Corte Suprema de Justicia dictada en diciembre del año pasado. La misma implicaba la instalación de equipamiento e infraestructura para establecer mecanismos de información de alerta temprana, la implementación de la red de Faros de Conservación, de un Plan Sistemático de Control y del Plan de Manejo del Fuego para el Delta.
Según sostuvo la Corte, los incendios generan un fenómeno persistente de humo y hollín que afecta de manera directa el derecho a la salud y a un ambiente sano de los habitantes.


