Cuando Eduardo Coudet se despidió de Alavés, además de agradecerle al club que le había abierto las puertas para su segunda experiencia en España y no obstaculizó su salida a River, previo pago de una cláusula de rescisión de alrededor de un millón de dólares, también le dejó un mensaje positivo a los hinchas. El Chacho dijo que quedaba un plantel con los suficientes recursos para conseguir el objetivo de evitar el descenso. Su gestión abarcó 55 partidos, con 17 triunfos, 17 derrotas y 21 derrotas, con igual cantidad de goles marcados y recibidos: 55.
En el debut del experimentado Quique Sánchez Flores en el banco, Alavés sufrió una durísima derrota de visitante, porque hasta los 44 minutos del segundo tiempo le ganaba 2-1 a Valencia en Mestalla, pero todo se vino abajo en el último minuto y en el tiempo adicionado, con el empate de Eray Cümart y un penal de Hugo Duro para la derrota por 3-2. El panorama de Alavés se agravó por las expulsiones en el final de Jon Pacheco (hizo el foul del penal) y Ander Guevara (por protestar). Tras la 27a fecha de la Liga de España, Alavés tiene 27 puntos, solo dos por encima de la zona del descenso, en la que está Mallorca, que el sábado tuvo el debut de Martín Demichelis en el 2-2 contra Osasuna.
Antes de la debacle, Alavés se sostenía en el muy buen momento de Lucas Boyé, autor de dos goles: de penal el primero y con un cabezazo en un córner el segundo. El delantero surgido en River anotó los últimos cuatro tantos del equipo: venía de hacerle dos a Girona. Suma nueve en 21 presencias y es su mejor producción en un torneo de liga de primera división, solo superada por los 10 (más cinco asistencias) que marcó en el curso pasado en Granada (segunda división). Su nombre sonó como un posible refuerzo para River, supuestamente por recomendación de Coudet. A mediados de 2016, en River quedaron disconformes por la manera en que se fue Boyé a Torino, con el pase en su poder, sin dejar dinero por una transferencia.
Elegido el Mejor Jugador del partido, Boyé se enojó con su compañero Mariano Díaz cuando, con el partido 2-1 para Alavés, prefirió en un contraataque con superioridad numérica rematar al arco en lugar de darle un pase, estando desmarcado. Díaz volvió a jugar tras estar separado del plantel por Coudet por inconducta. “En el fútbol de élite penalizan los errores, la tuvimos [la situación de gol], perdonamos, lo pagamos. Toca trabajar la psicología estos días porque esta derrota es un golpe duro”, expresó Sánchez Flores. En Valencia fue titular Guido Rodríguez y Lucas Beltrán no fue convocado a causa de una lesión.
Matías Almeyda sigue los partidos de Sevilla desde un palco porque todavía le resta cumplir cuatro de las siete fechas de suspensión que le impusieron por la última expulsión. El equipo del Pelado empató 1-1 en el Sánchez Pizjuán con Rayo Vallecano (atajó Augusto Batalla) y extendió la racha sin derrotas a cinco encuentros (una victoria y cuatro igualdades). Sevilla tomó un poco más de aire en la lucha por mantenerse en primera división: quedó a seis puntos de la zona roja.
“El punto lo valoramos, fue justo por cómo se dio el partido. Teniendo en cuenta lo que fue la primera rueda, vamos sumando. Hay que sumar en todos los partidos. Si se suma de a tres la felicidad es completa, venimos en esa lucha. Los jugadores lo dejan todo”, expresó Almeyda, a quien se lo nota más calmado en comparación con otro tramo del torneo.
Con Luis Vázquez de titular y el ingreso de Sebastián Boselli en los últimos 25 minutos, Getafe le dio continuidad al batacazo de la victoria ante Real Madrid en el Bernabéu con el triunfo por 2-0 sobre Betis, que aplicó la rotación (Valentín Gómez estuvo desde el arranque), ya que el ingeniero Manuel Pellegrini reservó varias piezas para enfrentar a Panathinaikos por los octavos de final de la Europa League.
Elche, propiedad de Christian Bragarnik (representante de Coudet), cayó 2-1 ante Villarreal y estiró a 11 partidos la serie sin triunfos (siete derrotas y cuatro empates). Con 26 puntos quedó a uno del descenso.


