El Private Equity global retoma dinamismo tras el repunte en la actividad de transacciones durante 2025, cuando tanto los buyouts como los exits alcanzaron sus segundos niveles más altos registrados. Después de tres años de relativa desaceleración, el sector marca un punto de inflexión que sienta las bases para una recuperación sostenida en 2026 y en adelante, concluye el 17º Global Private Equity Report de Bain & Company.
Sin embargo, la industria enfrenta mayor competencia por capital, inversionistas más exigentes y un entorno estructural menos favorable que el de la “década dorada” de 2010.
Según el reporte, aun con el repunte en el valor de las salidas, las distribuciones a inversionistas institucionales (LPs) como porcentaje del valor neto de los activos (NAV) se han mantenido por debajo de 15% durante cuatro años consecutivos, un mínimo histórico reciente.
América Latina se posiciona como una región atractiva para los inversionistas.
De acuerdo con encuestas recientes a inversionistas institucionales, cerca de 70% considera que América Latina ofrece buenas perspectivas de inversión para los próximos 12 meses, consolidando a la región como una de las más atractivas entre mercados emergentes.
El sentimiento hacia el Private Equity en la región también se ha fortalecido, seghú8n da a conocer el reporte.
Casi la mitad de los inversionistas identifica al Private Equity como la clase de activo con mejores oportunidades en América Latina para el próximo año, marcando una mejora significativa frente a ejercicios previos. Asimismo, cerca de la mitad planea aumentar sus asignaciones a esta clase de activo en los próximos 12 meses, lo que podría contribuir gradualmente a mejorar el entorno de levantamiento de capital regional.
El año pasado, el valor global de buyouts creció 44% interanual, hasta 904,000 millones de dólares. La operación public-to-private de Electronic Arts por 56,600 millones de dólares estableció un nuevo récord histórico.
En paralelo, el valor de exits respaldados por buyout aumentó 47% interanual, hasta 717,000 millones de dólares, impulsado por operaciones como la venta de Aligned Data Centers por 40,000 millones de dólares.