El fútbol de Portugal vivió un domingo sumamente agitado por el clásico entre Benfica y Porto, en el estadio da Luz de Lisboa, por la 25a fecha del campeonato. Pese a ser visitantes, los Dragones triunfaban 2-0 hasta muy avanzado el partido, pero los locales, conducidos por José Mourinho, terminaron empatando 2-2. El último gol, anotado por el luxemburgués Leandro Barreiro, fue a dos minutos del final, lo que desató una verdadera locura dentro y fuera del campo de juego. En ese contexto caliente, se produjo un fuerte cruce entre Mourinho y el argentino Lucho González, ayudante de campo del DT italiano Francesco Farioli.
“Lucho me llamó traidor 20, 30, 50 veces. Me gustaría que me explicara: ¿traidor a qué?“, sentenció Mourinho. El entrenador fue expulsado tras la igualdad de sus dirigidos. ”El árbitro dijo que me expulsó porque pateé un balón hacia el banco del Porto. Eso es completamente falso. Lo hice muchas veces en nuestro estadio: después de marcar, pateo la pelota hacia la tribuna. Es una forma de celebrar y darle la pelota a un aficionado afortunado. Sé que no soy muy bueno técnicamente, pero era para la tribuna", explicó Mou, que nunca pasa inadvertido.
Al ser expulsado, camino al vestuario, tuvo un cruce con el argentino (que a mediados de año se sumaría al cuerpo técnico de Eduardo Coudet en River). Las discusiones entre ambos continuaron en los pasillos del estadio.
“Cuando Lucho González se fue al Olympique de Marsella, ¿fue un traidor? ¿Traidor a qué? Podría haberme insultado de una manera que yo hubiera aceptado mejor, pero creo que fue un ataque a mi profesionalidad, algo que valoro mucho. Lucho González me decepcionó un poco porque es un profesional como yo, ha jugado en diferentes equipos. No entendí lo de traidor", expresó el DT portugués de 63 años, que dirigió a Porto entre 2001 y 2004, club con el que ganó la Champions League 2003/04, ante el Mónaco francés.
Indignado por la acusación que le hizo Lucho González, en su momento figura como futbolista de Porto (ganó tres ligas entre 2005 y 2008, y la Copa de Portugal 2005/06), Mourinho amplió: “Los insultos de la hinchada son una cosa, es fútbol. Son los mismos hinchas que me acosaban mientras paseaba por la ciudad. Ahora, de un compañero profesional... Es un profesional como yo, ha defendido varias camisetas a lo largo de su carrera, no lo entiendo. ¿Traidor por qué? ¿Por darlo todo por el Benfica ? Mañana, cuando vaya al Estrela da Amadora, al Moreirense, al União de Leiria, lo daré todo. No me gustó“.
El partido tuvo muchos condimentos: estuvo suspendido algunos minutos en el comienzo del segundo tiempo porque los hinchas de Benfica encendieron tanta pirotecnia que los bomberos tuvieron que apagar el fuego. Con el empate final, Porto se mantiene como líder del torneo, con 66 puntos, mientras que Benfica continúa tercero, con 59, detrás de Sporting de Lisboa (62).

