La campeona defensora es aún una amenaza en activo. Madison Keys venció 6-1, 7-5 a su compatriota Ashlyn Krueger para alcanzar la tercera ronda del Abierto de Australia.
Keys, que eliminó a Aryna Sabalenka en la final del año pasado, admitió que estaba muy nerviosa.
"Empecé muy bien, y Ash un poco lenta. Esperaba que subiera de nivel, y lo hizo. Se me fue un poco de las manos”, dijo Keys, quien comenzó su temporada eliminada en cuartos de final en Brisbane y Adelaida.
Tras tardar más de una hora en ganar el primer set en la primera ronda, Keys se impuso con fuerza en una fresca mañana de Melbourne Park, rompiendo el servicio en tres ocasiones.
La remontada fue un testimonio del crecimiento que Keys ha mostrado desde su irrupción en 2025. La jugadora de 30 años simplificó su juego. Esta victoria marca su novena consecutiva en el torneo, una racha que se remonta a su primera ronda en 2025.
Reflexionando sobre la presión de ser la campeona defensora, Keys se mantuvo firme ante la posibilidad de repetir. "Todos me preguntan si lo volveré a lograr, ojalá, pero al mismo tiempo, nadie podrá arrebatármelo. Así que, repita o no, aún puedo quedarme con la Daphne [la Copa Memorial Daphne Akhurst] en casa".
Su próxima rival será la ganadora del partido entre Karolina Pliskova y Janice Tjen.


