El Gobierno prepara un bono para pagarle a las constructoras, incluidas las que participaron en la emergencia ferroviaria y de obras licitadas durante esta gestión. Desde el sector no lo rechazan pero advierten que muchas empresas entrarían en rojo.
La novedad se conoce después de que se concretara el pago del Bopreal con el que el Gobierno quiso saldar la deuda de los importadores y la creación de un bono se impone, siendo esta la tercera vez en la que se ofrece.
El pago del Bopreal por u$s 1004 millones correspondiente a la segunda cuota de amortización de la serie 3 se concretó el martes.
El bono que elabora el Gobierno busca saldar la deuda con las constructoras, como ya se hizo con las proveedoras a CAMMESA en 2024, la cual alcanzaba los u$s 2000 millones.
En el caso de las constructoras, el panorama es diverso. Algunas plantean deudas previas a la asunción de Javier Milei, mientras que otras reclaman pagos correspondientes a obras licitadas por esta gestión.
Entre las empresas que recibirían el bono están las involucradas en la Emergencia Ferroviaria decretada en junio de 2024 y para la cual se asignaron $ 1,3 billones en los primeros dos años de gestión.
Muchas de las obras enmarcadas en la emergencia se concretaron. Conocedores de las negociaciones plantean que muchas de las empresas que participaron de esta tanda de obras estarían expuestas a escenarios financieros complejos, ya que el contar con los bonos y no con la plata no les permitiría reinvertir o avanzar con otras obras, que en muchos casos pre financiaban.
Es por esto que la expectativa está en que, aunque sea, las deudas previas a esta gestión sean gestionadas a través de bonos, pero que las más recientes sean pagadas.
Las empresas todavía analizan el monto al que asciende la deuda, aunque especulan que es superior a los cientos de millones de pesos.
A pesar de la falta de precisiones sobre el monto y el tipo de instrumento que se ofrecerá, las empresas contaron que algunas sociedades de bolsa ya se comunicaron con ellos, ofreciéndose a comprarles los bonos que ofrecerá el Ministerio de Economía.
El umbral infranqueable es el superávit, cuestionado por el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, quien supervisa la ejecución de cada gasto.
La solución financiera a las obras paralizadas mantiene una carpeta amplia. Mientras las privatizaciones vuelven a las empresas ganadores las responsables de retomar el mantenimiento de los corredores viales o las provincias piden el cese de rutas para obtener financiamiento y repararlas, como fue el caso de Santa Fe y las rutas hacia el puerto, el financiamiento internacional se recupera a través de China.
El Gobierno anunció el jueves que se retomarían las obras de las represas serán retomadas a partir del financiamiento de un consorcio de bancos chinos, que aportarán los u$s 5000 millones faltantes para activar las represas hidroeléctricas Cepernic y Néstor Kirchner, en la provincia de Santa Cruz, que tienen avances del 46% y 19% respectivamente.

